BRASERO DE MARPHA
Hoy hay fuego. Calorcito.
Itziar escribe y hay dos hombres y un ninio sentados en nuestra mesa, justo enfrente, arropados por el brasero. Hablan en su lengua mientras yo me pierdo...
Oir hablar en otro idioma es como mirar el fuego o escuchar el mar.
Te permite estar.
Simplemente, estar.
Sin pensar en nada...
Estamos en zona de montania. Cerca del picachu del Annapurna, solo que 5000m mas abajo. Marpha es un pueblecito lindo de casas de madera y techos bajos, con lenios de madera apilados para el duro invierno.
El avion se retraso porque habia viento en las zonas altas. Impresionante el trayecto en una avioneta de doce pasajeros entre montanias de ochomil metros. Parecia que cualquier rafaga nos podia estampar contra ellas. Yo hacia fotos. Por un lado, porque aquello era impresionante. Por otro, para que cuando me encontrasen escachulfada contra el suelo alguien pudiese decir lo bonitos que habian sido mis ultimos segundos.
Llegamos a Jomson a media maniana. Sacamos el permiso para estar en la reserva natural y empezamos a andar hacia un pueblito cercano. El paisaje era desertico. Tonos ocres junto a un rio enorme por el que solo corria un hilillo de agua.
A medida que nos acercabamos a Ekle Batti, el viento soplaba mas fuerte. Me gusta andar con Itziar, llevamos ritmos parecidos tambien para patear. Tardamos mucho mas de lo que indicaban las guias. Parabamos para una foto. Para quitarnos algo de ropa (ays! que calor, no?). Para ponernosla (parece que ahora refresca, no?...). En fin... habia tiempo...
Llegamos al pueblito a la hora de comer. Una rica Sopa. UN rico arroz. En cuanto dejo de calentar el sol, empezo a hacer demasiado frio.
Demasiado frio, incluso, para sacar las manos de los bolsillos. Saque la baraja e intentamos echar un par de escobas. Una brisca. Pero se nos congelaban las puntillas de los dedos con las que sujetabamos las cartas.
En cuantito se hizo de noche, nos metimos en el saco. Las 5:30 de la tarde. Daba igual...en diez minutos, nos quedamos dormidas como troncos...
Hoy, a las 8, nos hemos puesto en pie. Sip! a las 8 de la maniana. 14 horitas durmiendo. Las dos. Y tan tranquilas.
Las 8 es una buena hora para empezar a caminar. O para empezar a zampar, que ayer, con tanto frio, ni cenamos ni na!
Las montanias que ayer no estaban nevadas, hoy amanecen blancas, y el aire no para de soplar en todo el camino hasta Marpha, pasado Jomson. Andamos rapido, con el viento en la cara, y somos hora y media mas rapidas que los tiempos estimados para el trekker estandar. Nieva un poco cuando llegamos al pueblin. Es un lugar muy agradable, no tan turistico como los otros dos.
Mola. Tiene buena pinta... buscamos un hotelito con chimenea, a ver si podemos aguantar hasta las 9 en pie. y asi llegamos a esta mesa. en la que me he puesto a escribir, al calor del brasero...