TORTAFRITAS!! ¡he llegado a la comarca!
Nuevos cambios, nuevo mensaje…
El viernes dejé Villa La Angostura. Era un pueblecito precioso, pequeño, rodeado de lagos y de montañas nevadas. Salí de San Martín de Bariloche con Miriam.
Ella es una chica Mejicana con la que llevaba tres noches durmiendo sin apenas cruzar dos palabras. Normalmente se iba de paseo a primera hora y llegaba a las ocho de la tarde, reventada, y después de una ducha rápida se acostaba a media tarde, hasta el día siguiente.
Coincidimos por la mañana, y cogimos juntas el autobús. Ella es muy tímida, pero las tres horas de viaje la fueron soltando un poco. Sin excesos, pero a mí también me apetecía dormir. Llegamos juntas al pueblo y nos fuimos a un International Hostel que me habían recomendado.
Como llegábamos juntas, dieron por supuesto que nos conocíamos de toda la vida, así que nos metieron a las dos solas en la misma habitación. Mejor, yo sabía que era una compañía tranquila y que no le despertaban ni los ruidos ni la luz. Ella sabía que yo tampoco la iba a molestar.
Nos dimos un paseito juntas, fue un lujo de día, estaba todo soleado. Llevábamos el mismo ritmo, y al subir al mirador nos tiramos un buen rato al sol, leyendo, escribiendo, haciendo cada una sus fotos…Luego continuamos camino hacia una cascada preciosa, donde nos quedamos hasta que empezó a anochecer.
Caminar con ella ha sido algo muy agradable. Cuando estás de viaje, viendo sitios que te llenan, siempre gusta compartirlos. Aunque estés sólo, aunque sólo sea una expresión de
...joder, esto es la leche…
Y que el otro piense lo mismo que tú. Si estoy sola, los paisajes no me saben igual.
Al llegar al hostel me dio por jugar a las cocinitas y preparé una cena como dios manda.
ÑAM,
Hacía días que no comía un poco casero. Pollo encebollado, escalibada, brócoli…si es que soy una joyita. Y el albergue era muy acogedor. Total, yo, como en mi casa…
Los chavales que llevaban el albergue eran mu majetes. Allí había dos tipos de personas alojadas, los de paso, como nosotras, y argentinos que están empezando a trabajar en la nueva temporada en cosas relacionadas con el turismo.
Ellos tienen unos apartamentitos pequeños dentro del mismo edificio, y allí es donde se montan la vida. Eso hacía del lugar un sitio especialmente acogedor; la gente se conocía y el ambiente era bastante casero.
Si en San Martín éramos todo mujeres solitarias, aquí eran chavales buscándose la vida. Mu majetes todos.
El segundo amaneció muy tontorrón, con nubes y llovizna. Nos fuimos a dar un paseito hasta el puerto sobre un lago enorme, y como no paraba de llover nos quedamos las dos charlando. Al final, decidimos coger un barquito que llevaba al bosque de los arrayanes. Aquí, el arrayan es una planta parecida al Boj (aquí hago un inciso para los montesiones que el resto os podéis saltar), con las hojas muy similares, oscuras por arriba y más claritas por abajo. También sulen presentarse en forma arbustiva, pero la peculiaridad de este parque nacional es que aparece un bosquete de ejemplares arbóreos de 18-20 m de altura. Es impresionante, porque tienen la corteza toda roja, retorcida, y parece que estás en un cuento de duendes. IMPRESIONANTE, de verdad. Lástima que el día no acompañase. La vuelta andando seguro que habría merecido la pena.
De despedida, porque al día siguiente nos separábamos, se nos antojaron tortafritas. Todo el mundo nos había hablado de ellas, y a la típica pregunta
…pero vos no habés tomado tortafritas???
Siempre teníamos que responder que no.
Así que llegamos al hostel y preguntamos dónde podíamos tomarlas. Empezaron con las coñas, hasta que un listillo dijo que el las sabía hacer. Todo el mundo le miró con cara rara, por lo visto era un vago y jamás cocinaba. Sin embargo, no lo dudéis.
Esa noche, tomamos TORTAFRITAS CASERAS.
EXCELENTES Y ABUNDANTES
Y no lo digo sólo yo, que los argentinos del hostel estaban flipados. De hecho, creo que al pobre le va a tocar cocinar lo que le quede de estancia en Villa La Angostura, porque todos estaban encantados (y es de los que viven allí!)
. ÑAM, ÑAM. Excelentes tortafritas. Me lo comí todo, todo, todo.
Al día siguiente, Miriam se fue hacia Bariloche. Era un solete, y me ha encantado compartir con ella esa parte de mi viaje. Ya os enseñaré fotitos…
Yo decidí quedarme un poco más en el pueblo. Sin embargo, un segundo día nublado y frío me bajó la moral, y en medio minuto me armé el petate y decidí viajar aprovechando la lluvia.
Intenté buscar vuelos en Bariloche que me llevasen a Ushuaia o a Calafate ese mismo día. A veces, te levantas con ganas de meterle una patada al mundo y que se ponga a rodar, y a mí me había dado por ahí (un día malo lo tiene cualquiera…). Si en los atlas indicasen dónde está el culo del mundo, probablemente lo situarían cerca de Tierra de Fuego. P´allá me voy yo, pensé. Pero no me dejaron, por que no había vuelos. Mi dia en Bariloche fue agobiante. No quise hacer noche allí. Es una ciudad sin mucha gracia, y me pasé toda la mañana buscando agencias de viajes para saber qué cojones hacía los próximos días. Una vez descartada la patada inmediata al mundo, decidí seguir mi viaje tal y como estaba pensado, dando pasitos hacia el sur, pero también está difícil. Las rutas por el oeste están cerradas desde Esquel hasta calafate, y me temo que tardaré un par de días en Bus hasta llegar abajo. Sin embargo, decidí ir cerrando etapas y ya he reservado un par de vuelos para dentro de unos días.
En Bariloche se puso a granizar, hacía un frío de pelotas, llevaba mis dos mochilas a cuestas…quería irme de allí, pero cuando por fin decidí dar el siguiente paso, no había plazas en el autobús…
¿DÓNDE ESTABA MI MAMÁ???
(Lo dicho, un día ñoño y tonto lo tiene cualquiera…). Y no, listillo de turno, no me ha venido la regla, hoy no sé cómo huelen las nubes…
En fin, que perdí el bus a El Bolsón de las 18:30, esperé 1 h en un lugar deprimente, me cogí el autobús de las 19:30, que era mucho más pequeño que el anterior, no me cabía la mochila, había atasco por la granizada, tardó una hora más en llegar a destino…ARGGGG…y por fin, aparecí en la estación de Bolsón a las 11 y pico de la noche.
El hostel que me habían recomendado los de Villa La Angostura estaba a 7 Km, tenía que pillar un taxi, yo quería estar en la ciudad, no tenía más referencias de alojamiento…pregunté a unos chavales, y me fui a un albergue en el centro del pueblo.
Estaba agotada…pero cuando llamé al timbre, apareció la señorita Rottenmeller (o como se escriba la de Heidi), toda estirada, y me ofreció una habitación deprimente compartida con baño-nevera. Durante los primeros 10 minutos me cargué 2 arañas y 3 pececillos de plata…menos mal que no soy muy histérica de los animalejos, que si no…
“Vaya”- pensé. “Parece que este no es mi día”… Vamos, que estaba inspirada yo…
Había una chica majilla en la habitación que me recomendó un sitio al que ir a tomar algo. Ya pasaban las 12, la calle estaba desierta, y no había sol que bañase mi piel.
Pero
…TACHÁN!!!
Si algo tiene de bueno el paso del tiempo es que todos los días se acaban a las 24 hs. Parece ser que también los malos…
Me metí en el garito que me habían indicado y la música volvió a envolver mi viaje. El sitio tenía muy buena onda, ¿viste?, RE-CO-PA-DO. Había un par de conciertos en directo, la gente estaba ambientada, y un grupo de percusión IMPRESIONANTE empezó a ambientar la velada justo cuando llegaba Andrea, mi compañera de deprimo-habitación, con una amiga. A las dos horas salí de allí con mu buen rollo, descansé bien en la triste-cama, y lo primero que hice la siguiente mañana fue salir de allí por patas.
El día era soleado, expléndido, calentito. Había muy buen ambiente, con mercados artesanos en la plaza del pueblo, con cositas lindas, ¿viste?
Estaba yo cotilleando unas figuritas cuando de repente me encontré a una colega de Rocío de Madrid (Sip, Rociux, me he encontrado a Arancha en El Bolsón), y me recomendó un sitio para dormir.
ESPECTACULAR
Gloria de día!ME quedé recogiendo, leyendo y escribiendo un rato al solecito, delante de una pradera con caballos, arbolitos, Uhmmmmm…que agustito se está en la casita esa…
Un chaval mu guapote, que parecía un gondolero veneciano, se salió a primera hora de la tarde a dar un paseo. Como estos argentinos son incapaces de decir un simple “hasta luego” y seguir su camino, me dijo “hasta luego”, pero se quedó dos horas charlando. Era un chaval mu majete, se llamaba Ariel. Estuvimos un rato de cháchara y, al final, decidimos ir a dar un paseo. Fuimos a otro sitio precioso igualito que la Comarca, con un río cruzando un prao verde, las mointañas al fondo, y un atardecer precioso. No paramos de charlar de hobbits, duendes y hadas. Es que este es un poco el sitio. Y venga a hacer fotos, que a este chico le encantaban. Nos dimos un rulo por allí, hablamos un poco de tó, nos perdimos por el camino, encontramos una casa de hobbits en medio del campo en la que servían una cerveza ESPECTACULAR (Rica, rica, de verdad) y volvimos al pueblo de noche más contentos que unas castañuelas
Y NO, NO PASÓ NADA; GOLOSONES!!
Pero nos llevamos mu rebien, y tan contentos, que hoy se volvía a buenos aires con su novia.
Otro día estupendo, pensé yo-que sabéis que no soy muy original en estas cosas- a ver qué tal sale mañana! (que es hoy)
Y hoy el día está otra vez precioso, este pueblo me encanta, y cierro etapa solitaria. Y es que hoy he quedado de nuevo con Nacho y los otros dos chavales, que llegan desde Buenos Aires. Así que, parece que mi etapa solitaria (aunque, en el fondo, muy bien acompañada todos los días) acaba durante una temporada.
¡Ya os contaré qué tal los nuevos cambios!
joloeajoejas dijo
queria saber como cocinar tortasfritas y apareci en este flog de mierda... so un chupapijasn loco comete un choriszo
hijo de puta dejenerado no sabes haver ni una tortafriyas
3 Noviembre 2006 | 04:34 AM